Infierno

(Sólo para condenados)

Enero del 2010


Miserias de la Fortuna

Publicado el 17 de Enero, 2010, 13:47. en Derivadas Humanas.
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El sicario se dispuso a dormir durante el largo viaje hasta su país. Una sonrisa se le dibujo en la cara al pensar en el caudal que doña Benigna, la viuda, ingresaría en su cuenta. Antes de caer dormido no olvidó rezar el Ave María de todas las noches.

Doña Benigna, sonrió; pronto la fortuna de su egoísta esposo sería suya; el matón había hecho un trabajo impecable, sin huellas que la implicaran, por ello le pagaría el doble de lo pactado. Ahora iba a dormir un poco, otros familiares velaban al muerto.

Al dueño de la funeraria le brillaban los ojos de pura avaricia; hacia mucho tiempo que no tenía un entierro tan lujoso. Se frotó las manos, luego, con semblante abatido, fue hasta una mujer que lloraba desconsolada para darle el pésame; la hermana del difunto.

Gloria hipaba inconsolable y no hizo mucho caso del hombre enlutado que le susurró algo; ya tenía bastante congoja rumiando si su hermano, aquel insensible que dormía el sueño eterno, se habría acordado de ella en su testamento.

Justo en ese momento, sor Aurelia lidiaba con el tic nervioso de su ojo, al enterarse por teléfono de que sus benditos ardides habían hecho efecto en el excéntrico millonario que acababa de morir; su última voluntad fue legar al convento toda su fortuna.

Espuma


Rebajas de Enero

Publicado el 17 de Enero, 2010, 13:39. en Derivadas Humanas.
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Mi marido y yo entramos a una oficina de bienestar social. Vemos a una niña, un bebé, dos gemelos, tres niños de uno a tres años, y un par de ellos con rasgos orientales. La gente hace cola para llevarse unos cuantos. Se habla de rebajas.

Tantos ojitos mirándome. Mi corazón se acelera. ¿Habrá dinero en la cuenta?

Yo le digo que sí a la enfermera y en seguida me siento culpable por no haber consultado a mi marido. Somos una pareja.

Lo miro a los ojos. Sé que le molesta la situación, pero algo en mi rostro lo hace cambiar de actitud. No tenemos dinero – me dice –

Pero es que los niños – le digo con los ojos –

Fuera llueve, llueve muchísimo, la lluvia diluye nuestra alegría, los niños nos miran desde las estanterías.


Gladys


Arriba/Abajo

Publicado el 17 de Enero, 2010, 12:41. en Relatos variados.
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Arriba:

Si el año nuevo es como un libro con las páginas en blanco, para ir llenando a medida que pasan las horas, creo que he dejado diez en blanco, durmiendo como un idiota. – Se levantó y se asomó a la ventana –.

Abajo:

Soy muy descuidada con mis cosas y ando por la vida con las manos abiertas sin retener nada. A ver. Me voy a sentar junto a esa farola, me quitaré estos tacones de mierda que me tienen los dedos tullidos. ¡Ahhh qué alivio! Parece que los dedos se me han pegado con poxipol. ¡Mierda! Se me ha rasgado el vestido. He perdido las llaves de casa, el móvil, no tengo dinero. Me queda un buen trecho para llegar a  meterme en mi camita y empezar a soñar.

Arriba:

Menuda rasca lleva esa y con el olor a churros con chocolate, debe tener el estómago convulsionado, la cabeza le estará dando vueltas a mil por segundo. Ya, si es que entre el mareo de los cubatas y el olor a grasa de los churros, en vez de ir derecha a su casa, hará una parada en el ambulatorio.

Abajo:

¿Qué haces en la ventana ojiando a la gente? ¿Buscas inspiración en los huesos de la humanidad para llenar tu vida chunga?

Arriba:

¡Joder! Se dio cuenta que la miraba.

Abajo:

¡Anda ya! Escóndete detrás de la cortina. Eso es lo único que sabes hacer. O es qué te parece sublime hablar de mis dedos tullidos por el tacón de aguja. Faltaría más,  boyero. Heyyyy, oigan, ustedes. Vengan, vengan para acá.

Un grupo de jóvenes se acerca.

Miren, en aquella ventana, la de la derecha. Hombre la de las cortinas de maderilla. Ahí hay un tipo mirando a la gente. Un ratón de esos que se esconde cuando llega la gente de verdad.

¡Da la cara cabrón! Le empiezan a gritar los chicos con los puños en alto. Cobarde, fisgón de pacotilla, amargao, que eres un amargao y un asqueroso mirón.

A esas voces se les unen otras y otras, de repente el grupo que parecía disperso se reúne en torno a su portal, empiezan a gritar, amenazar, romper botellas o quemar contenedores.

Arriba:

Lo primero que pensó fue en llamar a la policía, luego en grabar la gresca y colgarla en you tube, o coger el balde, llenarlo de agua y lanzárselo a esos niñatos resacados que andan buscando la bronca por cualquier cosa. Claro como no tienen más problemas que la resaca, se inventan novelas para sacarse los tacones de aguja y amenazar a cualquiera que…

Abajo:

La chica del traje roto y sin bolso se dedicó a saquear bolsillos en busca de dinero para el taxi mientras gritaba insultos al bulto que seguía escondido detrás de la cortina.

Vaya comienzo de año. Estos niñatos no tienen ya ni un céntimo. A ver si aquel.

Desde arriba veía a los jóvenes y pasado el primer susto se le iluminó la cabeza. Sonrió muy chulo ante el espejo, tomó una pequeña grabadora y cerró la puerta. Ya en el ascensor se llevó el  aparato a los labios y empezó a grabar: Uno de enero, diez de la mañana, después de diez horas perdidas entre las sábanas, he encontrado como empezar a llenarlas este año nuevo. Abre el portal, se acerca al grupo de jóvenes y disimulando se quita los zapatos, los tira contra su propio portal. Los chicos hacen lo mismo y en avalancha se lanzan contra los cristales.

La chica se escabulle con los zapatos en la mano y un billete de cinco euros arrugado en sus manos.



Gladys


Arriba:

Si el año nuevo es como un libro con las páginas en blanco, para ir llenando a medida que pasan las horas, creo que he dejado diez en blanco, durmiendo como un idiota. – Se levantó y se asomó a la ventana –.

Abajo:

Soy muy descuidada con mis cosas y ando por la vida con las manos abiertas sin retener nada. A ver. Me voy a sentar junto a esa farola, me quitaré estos tacones de mierda que me tienen los dedos tullidos. ¡Ahhh qué alivio! Parece que los dedos se me han pegado con poxipol. ¡Mierda! Se me ha rasgado el vestido. He perdido las llaves de casa, el móvil, no tengo dinero. Me queda un buen trecho para llegar a  meterme en mi camita y empezar a soñar.

Arriba:

Menuda rasca lleva esa y con el olor a churros con chocolate, debe tener el estómago convulsionado, la cabeza le estará dando vueltas a mil por segundo. Ya, si es que entre el mareo de los cubatas y el olor a grasa de los churros, en vez de ir derecha a su casa, hará una parada en el ambulatorio.

Abajo:

¿Qué haces en la ventana ojiando a la gente? ¿Buscas inspiración en los huesos de la humanidad para llenar tu vida chunga?

Arriba:

¡Joder! Se dio cuenta que la miraba.

Abajo:

¡Anda ya! Escóndete detrás de la cortina. Eso es lo único que sabes hacer. O es qué te parece sublime hablar de mis dedos tullidos por el tacón de aguja. Faltaría más,  boyero. Heyyyy, oigan, ustedes. Vengan, vengan para acá.

Un grupo de jóvenes se acerca.

Miren, en aquella ventana, la de la derecha. Hombre la de las cortinas de maderilla. Ahí hay un tipo mirando a la gente. Un ratón de esos que se esconde cuando llega la gente de verdad.

¡Da la cara cabrón! Le empiezan a gritar los chicos con los puños en alto. Cobarde, fisgón de pacotilla, amargao, que eres un amargao y un asqueroso mirón.

A esas voces se les unen otras y otras, de repente el grupo que parecía disperso se reúne en torno a su portal, empiezan a gritar, amenazar, romper botellas o quemar contenedores.

Arriba:

Lo primero que pensó fue en llamar a la policía, luego en grabar la gresca y colgarla en you tube, o coger el balde, llenarlo de agua y lanzárselo a esos niñatos resacados que andan buscando la bronca por cualquier cosa. Claro como no tienen más problemas que la resaca, se inventan novelas para sacarse los tacones de aguja y amenazar a cualquiera que…

Abajo:

La chica del traje roto y sin bolso se dedicó a saquear bolsillos en busca de dinero para el taxi mientras gritaba insultos al bulto que seguía escondido detrás de la cortina.

Vaya comienzo de año. Estos niñatos no tienen ya ni un céntimo. A ver si aquel.

Desde arriba veía a los jóvenes y pasado el primer susto se le iluminó la cabeza. Sonrió muy chulo ante el espejo, tomó una pequeña grabadora y cerró la puerta. Ya en el ascensor se llevó el  aparato a los labios y empezó a grabar: Uno de enero, diez de la mañana, después de diez horas perdidas entre las sábanas, he encontrado como empezar a llenarlas este año nuevo. Abre el portal, se acerca al grupo de jóvenes y disimulando se quita los zapatos, los tira contra su propio portal. Los chicos hacen lo mismo y en avalancha se lanzan contra los cristales.

La chica se escabulle con los zapatos en la mano y un billete de cinco euros arrugado en sus manos.



Gladys



El Zumo

Publicado el 11 de Enero, 2010, 19:54. en General.
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Siempre se preguntó en qué momento el elixir de la vida y la pócima eterna del amor se convertía en un zumo ácido del desengaño y una ponzoñosa bebida de la razón. La solución estaba mucho más cerca de lo que pensaba: Las ranas eran batracios y las muñecas, juguetes infantiles que se abandonan con el tiempo.

Jimul


La Carta

Publicado el 5 de Enero, 2010, 11:31. en Microrrelatos.
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5 de Enero (noche)






Queridos Reyes Magos:


(............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................ Declaración de intenciones y bla... bla... bla... Cada uno que lo rellene al gusto.)

Mi deseo más añorado para este año es poder acometer por fin algunos de mis planes, que por otra parte no son tan irrealizables. Os pido mi deseo a los tres, para que ninguno se sienta ofendido por la petición. Como son magos y lo saben todo, ya podrán saber a qué me refiero.


Un fuerte abrazo, y le dejo el equipamiento necesario para su descanso en mi terraza.




7 de Enero



Querido peticionario:



Habiendo recibido su correspondiente misiva, más vale tarde que nunca. Los tres Reyes hemos decidido que su sueño se cumplirá, a cambio habrá que hacer unos pequeños reajustes en su vida actual. Sabe que todo deseo tiene su contraprestación.

Esperando haberle sido de gran ayuda, quedamos a su entera disposición, saludándole atte.




Nota:

Los deseos nunca prescriben ni se pueden eliminar. Comenzarán a hacerse realidad a partir del día siguiente, en este caso, el día 6.

Jimul






Deséame

Publicado el 4 de Enero, 2010, 11:57. en Microrrelatos.
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  • Cariño deberías plantearte en tener una familia. Tienes que comenzar a dejar esta vida de solterón que llevas. La edad no perdona, ya sabes.

Este fue el deseo de la tía solterona en aquella cena de Nochevieja del 2009. Hoy el susodicho sobrino, estudia junto a un abogado amigo suyo, iniciar un pleito por Deseos no pedidos.


Inferno