|

Nunca le dijeron que todo era finito. Tampoco se molestó en averiguarlo... Intentó brillar más que las estrellas, cambiando de aspecto... Huyó a la niñez, encerrado en su propio castillo de fantasía. Todo inútil, fue creciendo, al tiempo su talento se estancaba. El Tiempo y La Muerte habían vuelto a ganar la Guerra de la Existencia.
Jimul
|