Infierno

(Sólo para condenados)

Desde Mi Lugar (un especial 14 de febrero)

Publicado el 18 de Febrero, 2009, 10:04. en Poesía.
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(Nota: Debido a un despiste del Infierno, esta poesía no se publicón en su momento. Pero, aun así, como estamos en época de Carnavales, sirve de igual manera. Gracias de antemano a Luis por enviarme sus escritos. Y disfrutad de su lectura.)


 

 

Desde mi lugar en la ventana,

talando el viento, he visto

morir un árbol. Desesperan

el firmamento pájaros sin reposo.

 

Yo esperé de mis sueños

una casa llena de gente.

Y un patio lleno de abrazos.

Por puertas y por esquinas

vino a chorros la sangre.

 

Cerca de aquí, en mi almohada,

las batallas cruzan sus campos.

Desocupados de espanto,

sobre un río de banderas

baja un desorden de muertos.

Cuando pierdan el corazón,

tendrán un hueco por patria.

 

Para entonces cerraré el libro

de los tiempos acabados.

Y volveré a ocuparme

de sábanas y manteles

y de otras causas menores.

 

(En la cópula, zapatos bajo la cama.

Y el animal que soy, recupera el paraíso.

 

En los ojos de una vaca,

se aleja un barco de hierba.

 

Dentro de la alcoba de un taxi,

-Navidad del 68-

Raquel con labios secretos

me va comiendo la mano.

 

Bajo las escamas de un beso,

un cementerio de palabras).

 

En verdad huyo hacia adentro.

Me voy perdiendo en los días.

Ninguna distancia salva.

Cierro en Internet mi ventana.

En hojas sueltas mi vida.

Para mutuamente anularse,

se persiguen versos y olvido.

 

Toma tus gafas de sol y escapa.

Lleva una toalla de playa.

Seguridad democrática. *

 

Después de todo, hay un Dios

multiusos. Vale para una guerra

como para un partido de fútbol.

Coartada de todos:

crucifijo y fusil, cómplice o asesino.

 

Desde mi lugar, digo, he visto morir un árbol.

Su sombra se ha metido en mi cuarto.

Para tanta noche no hay cortes publicitarios.

Apago la luz y callo.

 

 

*Aclaración para algunos: “Seguridad Democrática”, es el caballito de batalla de Uribe. Principal logro: que se puede hacer turismo por carretera. Muy loable. No confundir, cuidado, con seguridad para garantizar que candidatos a alcaldes o concejales no sean amenazados o muertos. Ni para impedir que el Congreso sea tomado por los narcoparamilitares (60 investigados de su grupo).Ni para anteponer el cálculo político o militar sobre el derecho a recuperar la libertad de los encadenados en los campos de concentración de las FARC. Ni para ejercer el derecho de opinión o el ejercicio sindical (principal razón para no aprobar el TLC el Congreso USA). O para que los ciudadanos no sean, mediante la violencia, expropiados y desterrados en su propio país y, al parecer, en sus tierras florezcan las transnacionales de los bio-combustibles. Sí, seguridad democrática que no sirve para que 300 o 400 colombianos torturados y asesinados por un único individuo, confeso, pesen algún gramo en la balanza de la justicia cuando en el otro platillo hay unos cuantos kilos de cocaína enviados a Estados Unidos. Ni seguridad democrática en defensa de un Estado de Derecho, hecho añicos al institucionalizarse e implantarse la pena de muerte sumarísima, de modo que cualquier hijo de vecino se arrogue el papel de juez y verdugo, tendiendo luego la mano de su muerto para cobrar la recompensa. Pena de muerte tan generosamente gratificada, que miembros de las mismísimas Fuerza Armadas –garante de la Ley- cazan chicos de barrio para disfrazarlos de guerrilleros y cobrar con sus cadáveres su botín de guerra: lo que se conoce con el monstruoso eufemismo “Falsos Positivos” que, de paso, legitima a los sicarios. Y para no seguir, hagamos un punto y aparte.

 

> Se autoriza la reproducción impresa, digital, virtual, oral, mental, telepática, parcial, total, local o mundial de este poema, citando o no a su autor, Verdadero Negativo. (Aviso en particular para los amigos con blog)

 

Luis Aguilera