Infierno

(Sólo para condenados)

Jesusa

Publicado el 5 de Febrero, 2009, 11:11. en Derivadas Humanas.
Referencias (0)

Lo tuvo todo en contra desde el día de su nacimiento: Mujer, de carácter sumiso, con un gran corazón para los demás. La familia en la que se crió también estaba cortada por el mismo patrón. Poco a poco fueron creciendo en un pueblo de Castilla, pueblo bastante rebelde para lo que se llevaba, pero que mantenía las costumbres rancias, arrogantes y un tanto mezquinas de aquellos tiempos de hambre y sufrimiento.

El paso de la niñez a la adolescencia, fue como toda su vida, ingenuo y bastante sumiso. Un muchacho bravucón osó llevarla al pajar más discreto, desvirgándola de una forma rutinaria y con consecuencias funestas para el resto de su vida. La pérdida de la “Regla”, (así llamaban a la menstruación) fue el aviso de un embarazo no pensado que tuvo que afrontar sola, junto con la ayuda de su familia. Al tiempo, ese supuesto galán  esquivaba el desliz , zumbando como abejorro en otra flor.

La casualidad y la ironía de la vida, quiso que el apuesto bravucón volviera con el rabo entre las piernas a sus faldas, para pedirle ayuda con el nuevo bebé, fruto de otra relación interrumpida por la Muerte que decidió asistir al parto, sin invitación.

Jesusa, de nuevo, hizo de tripas corazón y acogió al bebé como suyo, perdonando la traición de su galán. Con un hijo de 5 años, y un bebé, fue una madre coherente hasta el último día de su vida. Nunca se quejó, no entendía demasiado la sociedad en la que vivía, no por su incapacidad intelectual, si no porque nunca comprendió el comportamiento de la sociedad humana.

Un día, a través de sus hermanos, volvió a reunificar  el caos que reinaba en su casa, conociendo al nieto de la hija rebelde, que para más inri era un total inconformista. Y así, poco a poco fue pasando el resto de su vida.

Un día de Enero, en un descanso de sus faenas, allí a la solana, sentada en un poyo de piedra;  la Muerte le dio descanso merecido de un mundo inútil, cobarde y sumamente mezquino con ella.

Jimul