· Nada de esto hubiera sucedido si el entorno funcionase correctamente.
· Nadie es inocente de los hechos aberrantes, producidos por un no menos monstruoso sujeto de una Comunidad tan enferma, como el individuo que produjo esta impresentable situación.
· Ninguna institución se salvará de cumplir con el castigo del abandono y la inoperancia ante un hecho que atenta contra los Derechos Humanos, continuado en el tiempo, como el que aquí se denuncia.
· Por lo tanto ORDENO Y EXIJO que las víctimas de este psicópata, sean mantenidas y atendidas por el resto de sus días y hasta el final de su existencia, teniendo preferencia sobre el resto de la Comunidad a los servicios públicos y privados que pudiesen necesitar, en cualquier sitio de este país y del mundo. Así como el aislamiento de por vida del sujeto que causó tal desmán. Esta sentencia es de carácter indefinido e irrevocable.
Un mazazo en el estrado puso punto y final a un hecho vergonzante y salvaje en la Historia de la Raza Humana.
Jimul
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