- Yo, por supuesto.
- Naturalmente, sólo Yo.
- Ni qué decir tiene que antes, soy Yo.
- El único que puede solucionar los
problemas soy Yo.
Yo, harto de ser tan manoseado, desapareció del plató, produciéndose un
agujero negro de proporciones jamás vistas. Nadie se hizo con el control del lugar.
Jimul
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