
Ni por un momento los inmigrantes pueden
estar más tiempo en este Gran País. Si quieren seguir conviviendo con nosotros,
deberán aprender nuestras costumbres y vivir con la misma moralidad.
Un hombre trajeado y haciendo
ostentación de riqueza, se levantó, clavando su mirada en el orador afirmó:
Si esa es su última palabra, el domingo tendrá noticias mías.
El fracaso fue rotundo y clamoroso,
nunca jamás se había producido una derrota de tal calibre en unas
elecciones democráticas.
No contaron con el orgullo del inmigrante como voto decisivo.
Jimul
|