Su talento estancado en aquella tenebrosa adolescencia, llena de episodios contradictorios y muy edificantes, lo fue reafirmando en el jefe perfecto. Su carrera de abogado fue meteórica y ascendente.
Hoy domina con firmeza y sin piedad una potencia económica. Su meta está cada vez más cerca de sus manos.
La felicidad de sus súbditos, más lejana.
Inferno
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