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A quiénes sufren las consecuencias
de las negligencias humanas al volante.
El discurso sobre la
concienciación del buen uso de los vehículos motorizados, y el ataque furibundo
ante los irresponsables que conducen alocadamente bajo los efectos de las drogas,
fue regado abundantemente con el mejor vino del restaurante.
El futuro
candidato a la presidencia del ejecutivo, cogió el coche y se perdió en el
oscuro atardecer de una tarde otoñal. La velocidad de aquel Audi A-8 sólo era
comparable a la cantidad de alcohol que llevaba en el cuerpo.
La falta de
reflejos no pudo evitar el alcance de un vehículo que se dirigía correctamente
por aquella autovía siniestra.
El impacto
fue descomunal, el vehículo alcanzado
quedó hecho un amasijo de hierros, entre ellos, se retorcía un cuerpo
desmadejado y totalmente destrozado.
Tras
negarse a hacer la prueba del alcohol, el futuro candidato a presidente del
ejecutivo fue trasladado a un hospital cercano, donde se le practicó la prueba
de sangre, con resultados desorbitados. De allí fue escoltado por la policía
hacia la comisaría más cercana, donde fue detenido por conducción temeraria con
resultado de muerte bajo los efectos de drogas.
Aunque
trataron de enmascarar el hecho, no pudieron logarlo, la hipocresía había salido
a la luz.
La vida de un ciudadano, había costado la
carrera pública a un político.
Jimul
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