Infierno

(Sólo para condenados)

GRACIAS Y DESGRACIAS DEL OJO DEL CULO (final)

Publicado el 29 de Octubre, 2007, 11:21. en Derivadas Humanas.
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Dejo de tratar de los pedos degollados, si bien con esto conocerán de su hidalguía y
caballería y grandeza que tiene el culo en este caso. Pues su fortaleza ¿quién la
encarecerá?, si es tanta que el sólo limpiarse con un paño delgado se deja de modo por las
dos partes, que es más difícil de tomar que la inclusa.
Y, volviendo a los demás sentidos, digo que lo que se queda en el pañuelo de la
boca es gargajo, y lo de las narices moco, y lo de los ojos legañas, y lo de los oídos cera;
pero lo queda del culo en la camisa es palomino, nombre de ave muy regalada. Fuera de
que los ojos no tienen cosa señalada con que limpiarse; que a veces piden el pañuelo
prestado a las narices y a la boca, y otras se limpian con las manos, y al mismo tenor los
otros sentidos. Mas volviendo al culo, ¡qué de firmas de grandes señores ha iluminado!
¡Qué papeles de los más íntimos amigos no ha visto! ¡Qué de libros de los hombres más
doctos ha gastado! ¡Qué de billetes de damas ha firmado! ¡Qué de procesos importantes
ha manchado! y, ¡qué de camisas de Cambray y Holanda ha teñido! Y al fin le han servido
de limpiadera las mejores y más hermosas manos del mundo, según aquel:
La mano de marfil es muy forzoso
que al culo de su dueña haya llegado.
Y lo merece todo, porque también, sin ser abeja, hace cera o cerote (que así dicen
de los medrosos).
Hasta las melecinas deben su ganancia al ojo, que aunque no ve, algunos dijeron
que veía Fulano la luz por el ojo del culo de Zutano. Y en verdad que no es vista que
invidiar.
De si tiene alguna gracia o no los culos sería largo de contar, baste decir que culos
que se conocen, en la calle se saludan. Marcial dice que son saludadores compressis
narebus Joven salutat, que en español quiere decir: represando las nalgas saluda a
Júpiter, tratando de uno que se peió y por eso algunos le dan tanta antigüedad que dicen:
¿Qué tiene que ver el culo con el pulso? Como si dijeran de una cosa que no da cuidado
ninguno y muy con verdad comparándola a otra que de cada accidente se desconcierta.
Y si nos dilatamos en esta materia será proceder infinito, sólo digo que en cuanto
he hablado y ponderado del culo aunque me queda el rabo por desollar, que sus gracias
son muchas y muy dignas de ponderación, como no son menores sus desgracias siguientes:

DESGRACIAS DEL OJO DEL CULO

PRIMERA DESGRACIA

Enseña un ayo mugriento la lición a un descuidado niño. Encomiéndasela a la
memoria y como potencia vil pásasele y jugando, olvida y en pena de lo que pecó la
memoria abre el culo a azotes.
SEGUNDA
Va un estudiante un madrugón a una viña, vendimia a la mitad de ella, lleva un
lagar en el estómago, topa con una fuente, y porque se lo pide el gusto bebe hasta
hartarse: pícase la sed y deshácese en cámaras y págalo el ojo del culo.
TERCERA
El otro mesurado o engullidor miserable, por comer de balde llenó tanto el
estómago que se ahitó movido del apetito y págalo el culo a puro jeringazos.
CUARTA
Tiene un mal curado enfermo modorra y porque el humor se le ha apoderado de los
sentidos y los descuidos que tuvo el poco prevenido médico, lo paga el culo a puro
sanguijuelas que lo sajan vivo.
QUINTA
Sábese, según doctrina de muchos filósofos, que el regüeldo es pedo malogrado y
que hay algunos tan desdichados que no se les permite llegar al culo, así lo enseña Angulo
que no ha acabado de salir por la boca cuando le dicen todos: "¡Vaya a una pocilga!", y
cuando sale por el ojo del culo todo es aplaudido y cuando más le dicen cuerno, como otro
tenía costumbre de decir cuando uno se peía "¡cuerno! por ahí comas carne y por la
boca mierda, y papa te vea la madre que te parió porque te vea más medrado; en las
sopas te lo halles como garbanzo, con esa música te entierren, sabañones y mal de
gamones, coz de mula gallega, por donde salió el pedo meta el diablo el dedo, la
víbora el pico, el puerco el hocico, el toro el cuerno, el león la mano, el cimborrio de
El Escorial y la punta de mi caracol te metan amén".
SEXTA
Da el otro extranjero en caballerear, bizarrear y servir a damas y traer mucha
bambolla y fausto, falta a los negocios y pierde el crédito y lo que pecaron los miembros
genitales lo paga el inocente culo. Pues al punto dicen: "Fulano ya dio de culo".
SEPTIMA
Va el otro narciso, pisaverde a pie por la calle en tiempo de todos y por más
cuidado que pone en las chinas o piedras que están descubiertas para asegurar los pies y
andar de guija en guija, resbálase el pie y hace pedazos el pobre culo y de más a más se
hace una plasta de todo que le coge de pies a cabeza.
OCTAVA
Da el otro pobre a la medianoche en tiempo de invierno una correncia o
evacuación de tripas y porque con la priesa que tiene no se acuerda bien hacia donde
quedó el brasero o barreño de la lumbre tropieza en él y hace pedazos las piernas y el
culo, cobrando con esta desgracia enfremedad para muchos días.
NONA
Tan desgraciado es el culo que hasta los animales les muerde el lobo por él y en las
monas se ve que porque quieren descansar y sentarse a menudo se llenan el culo de callos
y por eso han dado en decir: "Fulano tiene más callos que culo de mona".
DECIMA
Viene el otro picarón a sentir el calor del verano y porque yéndose a rascar la
comezón de una ladilla frisona le estorbó el matarla una horrenda población de pendejos
que topa hacia el culo, determina de matarlas con unas tijeras y teniendo las manos
torpes y no ver lo que hace ni poder sufrir más el ser puerco abre a tijeretazos el pobre
culo.
UNDECIMA
Viene la otra pobre casada o doncella a descubrir más de lo que fuera menester su
natural inclinación de ser puta, tiene celo de ello el galán y causa cuidado al marido y por
dar a entender que conocen la fragilidad y imperfección del sujeto, dicen: "de res que se
mea el rabo, no hay que fiar".
DUODECIMA
Dale al otro una apretura en la calle o cógele en la comedia, sale con priesa a
buscar dónde desbuchar, y porque no llegó tan presto a las necesarias o le embarazó algún
nudo ciego, emplástase o embadúrnase de mierda el pobre culo.
DECIMOTERCERA
Viene el otro estudiante o platicante de medicina y al ir a ordenar un medicamento
a la cocina topa a la criada que se había hecho del ojo, y ella por darle gusto y apagar el
fomes de la concupiscencia y titilaciones venéreas, empieza sus cernidillos y bamboleos,
diviértese con el gusto y acribilla a golpes el pobre culo de escalón en escalón.
DECIMOCUARTA
Vienen las Carnestolendas, alégranse las gentes en diferentes festines y por no más
de antojo de muchachos o pasatiempo de hombres ociosos pagan los culos de los perros
atándoles a la cola mazas diferentes.
DECIMOQUINTA
Vese el otro pobre condenado toreador de a pie embestido del toro, vuélvese para
huir, túrbase o no salen los pies con presteza y por no salir ellos presto degárrale el toro
el pobre culo.
DECIMOSEXTA
Va una vieja a echar una ayuda a un enfermo, ve poco, no la ha templado bien,
encájasela dos dedos del culo, y dale entre las nalgas con ella, escáldale el culo que paga
el pobre el descuido de la vieja borracha.
ULTIMA DESGRACIA
Finalmente, tan desgraciado es el culo que siendo así que todos los miembros del
cuerpo se han holgado y huelgan muchas veces, los ojos de la cara gozando de lo hermoso,
las narices de los buenos olores, la boca de lo bien sazonado y besando lo que ama, la
lengua retozando entre los dientes, deleitándose con el reir, conversar y con ser pródiga y
una vez que quiso holgar el pobre culo le quemaron.

Francisco de Quevedo y Villegas