Infierno

(Sólo para condenados)

Orígenes

Publicado el 15 de Octubre, 2007, 13:35. en Microrrelatos.
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La pobreza de aquel lugar, le obligó a marcharse y buscar el sustento en otro lugar, junto a aquella muchacha enérgica y de aspecto flacucho.

Por la mañana, muy temprano, se montó en el autobús de línea, que iba atestado de gentes como él, con sus respectivos equipajes en la baca de aquel Setra Seida que anunciaba su aparición con un potente rugido. Miró hacia la iglesia, haciéndole la promesa de que más tarde o más temprano volvería a su hogar.

Tiempo  después, con una posición bastante acomodada, volvió al pueblo con aquella mujer delgaducha y una hija pelirroja. A su hija le inculcó el amor por la tierra de sus antepasados. El comenzó a construir un refugio para su familia. Decidió crearse un paraíso para los suyos, mientras la vida continuaba. Su única hija jugaba y se relacionaba con otros jóvenes de inquietudes parecidas.

Hoy la iglesia le ha acogido en su seno con un respetuoso saludo, una cantidad ingente de vecinos, amigos y familiares se han reunido para darle el último adiós.

Todos reconocieron que era un hombre tranquilo y juicioso, uno de ellos, por eso sintieron su ausencia. Su tierra lo arropó con el máximo cariño que una madre lo hace con su bebé.

Unas palomas desde entonces se posan encima de unas flores que cubren el frío cuerpo de losa de mármol.

Jimul