Infierno

(Sólo para condenados)

Ahumado

Publicado el 17 de Julio, 2007, 17:36. en Microrrelatos.
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            La angustia que le producía la escasez de la nicotina por sus venas, le llevó por los caminos más pedregosos y mortificantes que una persona puede tener en su vida.

            Eran las 12, el sol caía con justicia ante unos parajes quemados por el sol. La sed que producía aquella furgoneta con el calor del pan recién hecho, sólo era comparable a la que sentía por la falta de un cigarro que llevarse a la boca.

            Su parada en aquel pueblo fue proverbial, un bar en plena carretera le llevaría al reino de la Nicotina, en el que los amantes de lo prohibido alcanzan los máximos orgasmos. Pero todo estaba en su contra, el bar cerrado, y nadie que le pudiese socorrer ante tal agonía.

            De repente, un olor característico le llega a sus fosas nasales. Y allí estaba siguiendo el rastro como un auténtico sabueso. El salvador estaba a unos metros, con una hoz y un sombrero de paja, bajo una la sombra de una casa de piedra, aspiraba la esencia del tabaco.

  • ¿No tendrás un cigarro? Es que el bar está cerrado.
  • Pues sólo me quedan dos.
  • ¿Me puedes dar uno? Es que llevo sin fumar desde que salí de casa. Y ¡¡¡Ufff!!!
  • (Con una mirada de desafío) Te lo cambio por una barra de pan.

Aquellas palabras retumbaron en su cerebro, e inmediatamente no dudó

un segundo, abrió la puerta de su vehículo y de allí sacó una caliente y sabrosa barra de pan, que fue cambiada en el acto por esa mínima delicatessen llamada Marlboro. La primera calada fue el mejor orgasmo de toda su vida.

 Al fin había descubierto que el trabajo que heredó de su tío tenía algo de interesante.

 

Jimul