Infierno

(Sólo para condenados)

18 de Junio, 2007


Luces y Sombras

Publicado el 18 de Junio, 2007, 22:03. en Microrrelatos.
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(En una casa humilde, se encuentran la Sra. Elo y la Sra. Venancia, ambas muy tristes, hablando entre susurros)

Sra. Elo:              (Sollozando) No me lo puede creer, ¡mi niño! He enterrado hoy a mi niño. Me he quedado sola. ¿Tan mala he sido? Primero mi marido, luego mi único hijo, y yo aquí sola. ¿Por qué Dios mío, por qué?

Sra. Venancia:   (Cogiéndole con todo el cariño la cabeza, y mirándola a los ojos) Por favor, no digas eso. Sabes que es mentira. No he visto mejor persona que tú. Ni he tenido una amiga tan sincera y leal. Aún recuerdo cuando se murió mi pobre marido. La única persona que estuvo dándome ánimos en aquellos momentos tan duros y terribles, fuiste tú.

                              Perdóname por no haberte acompañado en el funeral de tu adorado hijo. Perdóname. La verdad es que no me he sentido tan mal en mi vida. Pero mi Javi estrenaba su primer gran trabajo en el cine como guionista. Desgraciadamente todo coincidió en el tiempo. Me hubiese encantado haberte acompañado en ese momento tan doloroso.

Sra. Elo:              (Llorosa) Nunca, jamás me he encontrado con una amiga tan bien como contigo. Sé que hubo un gran estreno, y también sé que tu hijo tuvo mucho éxito. Gracias por haberme llamado. 

Sra. Venancia:   Es lo mínimo que debía hacer. Me enteré de la noticia cuando fui al kiosco de Paulino y me dijo lo que había sucedido. Me siento como si hubiese vivido entre Luces y Sombras. No pude celebrar el triunfo de mi hijo, sabiendo que al lado de mi casa, una buena amiga había perdido lo mejor de su vida. Mi hijo me sugirió, incluso me obligó a venir contigo. Pero mi obligación de madre me decía que debía estar allí. 

Sra. Elo:              Si no fuera por el dolor que tengo, diría que es una broma de muy mal gusto de la Vida. Cada una de nosotras hubo de acompañar a su niño, yo por última vez, tú, en su triunfo profesional. Ambas cumplimos nuestro deber que nos dio la naturaleza. Yo… lo cumplí a mí pesar.

Sra. Venancia:   (Abrazándola) Pues hoy toca cumplir el papel de amigas, así que te vienes a vivir conmigo una temporada, hasta que tu Sombra se convierta en Penumbra, para ello yo te daré toda la Luz que pueda conseguir.

 

                              Jimul