- Una tintorería de Washington perdió los pantalones de un juez.
- Pese a que la tintorería llegó a ofrecer 12.000 dólares al juez, este siempre rechazó pactar.
- La familia Chung, propietaria de la tintorería, se plantea volver a Seul como previsión ante una sentencia desproporcionada.
Una nueva indemnización desorbitada es noticia en EEUU.
En este caso, los acusados son los propietarios de una tintorería de Washington que perdieron unos pantalones propiedad de un juez.
El matrimonio inmigrente Chung se plantea incluso volver a Corea del Sur para escapar de la demanda del agraviado, que exige 67 millones de dólares (51 millones de euros) por la pérdida.
Roy L. Pearson llevó su pantalón a la tintorería en la víspera de su primer día de trabajo como juez administrativo.
Cuando fue a recoger la prenda, no estaba.
Con la ley en la mano, 67 millones por la prenda
El
jurista decidió entonces demandar a los propietarios, exigiendo primero
1.150 dólares por la prenda, pero después más y más, hasta llegar a los
67 millones que pide en la actualidad.
A pesar de que los tintoreros le ofrecieron 12.000 dólares, el juez no aceptó el trato
Los
tintoreros le ofrecieron 3.000 dólares como compensación, más tarde
4.600 y finalmente 12.000. Pero al juez no le pareció suficiente.
Con la ley en la mano, el juez pide 1.500 dólares por cada día que no ha podido disfrutar de sus pantalones, multiplicando la cifra por tres, ya que las demandas recaen sobre Chung padre, madre e hijo.
Sufrimiento mental
Además, Pearson reclama medio millón de dólares
por el "sufrimiento mental, molestias e incomodo" originado por no
poder lucir su prenda favorita, y otro tanto para fastos legales.
Como
no tiene coche, Pearson también pide el coste de alquilar un coche
todos los fines de semana durante diez años para llevar su ropa a una
tintorería más lejana que la de los Chung. Pese a que los Chung aseguran haber encontrado la prenda días después de su extravío, Pearson no la reconoció como suya.
A.S.I.
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