
Muchos inconvenientes intentaron imponerse ante la gran fiesta de la ilusión que aquellos locos de la diversión y el espectáculo llevaron a la tierra de Babel. Su gran empeño y empecinamiento fueron contagiados a las gentes del lugar, que hechizadas por los encantimientos, las voces y emociones del Evento, se olvidaron por unos días de la rutina de sus vidas. El objetivo, una vez más, se había cumplido.
Jimul
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