Una investigación realizada por el Instituto Max Planck de
Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) sostiene que el Homo
sapiens llegó al norte de África hace 160.000 años; unos 35.000 años antes de lo que se creía hasta ahora.
Esta interesante teoría viene publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS),
y está sustentada por el hallazgo del fósil de una mandíbula de niño en
el yacimiento de Yebel Irhoud, en 1968, a unos 100 kilómetros de
Marrakech.
Los niños de Homo sapiens tenían características similares a los niños europeos modernos
Tras
estudiar los patrones de crecimiento de los dientes del fósil mediante
técnicas de rayos X, los científicos concluyeron, no sólo que la
antigüedad de éstos era de 160.000 años, sino que, además, mostraba
muchas características similares a las de los niños europeos modernos.
Los
restos han sido bautizados con el nombre de Irhoud 3, y corresponden a
un niño de alrededor de tres años con una dentadura bien conservada.
Según los científicos del Instituto Max Planck, los datos extraídos del análisis dental descubren que la infancia de los Homo sapiens era relativamente larga, en clara semejanza con la del hombre moderno.
A
pesar de la antigüedad de los restos descubiertos, los huesos más
antiguos descubiertos hasta ahora son de hace 195.000 (hallados en
1967) pese a que se cree que los primeros Homo sapiens son de hace
400.000 años.