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Su viaje quedó interrumpido por
una haz luminoso que haciendo señales obligó al conductor a pararse en el arcén
de la carretera. Una policía de carretera fue hacia el coche al tiempo que el
conductor bajaba la ventanilla del mismo:
- “Buenas noches” (Contestó educadamente el conductor)
- “¡Usted da matemáticas! (Manifestó
sorprendida la propia policía, y dejando a un lado su trabajo, continuó
con su breve diálogo)
- “¡Fue mi profesor!” (Dándole las
instrucciones oportunas para que continuase con su marcha. Aquella policía
durante un momento había vuelto con nostalgia, a recordar sus días en el
instituto)
El conductor sorprendido y ante
una estruendosa carcajada del resto de los ocupantes del vehículo, reinició el
viaje sorprendido. Bromearon todos los viajeros acerca de las calificaciones
que recibió la ex-alumna por parte del profesor.
En el fondo se sintió orgulloso
de que una alumna recordara aquellas
clases en las que antes que nada, lo que trataba de transmitir era sentido
común.
Jimul
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