Se demuestra ya, que
el crecimiento del conocimiento de la humanidad sigue modelos
matemáticos exactamente iguales, que la evolución de la vida de las
estrellas y del propio universo.
Pero siendo esto curioso y
enigmático, lo es más, saber que estos no se pueden interrumpir y que
terminaran su ciclo inexorablemente.
La teoria Unificada Física
de Cuerdas CFD, ya da respuesta a esas grandes preguntas físicas y
metafísicas de la humanidad, por lo menos, al nivel más próximo de la
existencia, muerte y evolución, de este universo y todo su contenido.
El
porqué se expande aparentemente, o porqué el big bang, o si habrá un
big crunch, o porqué existimos los humanos en el planeta Tierra, o
sencillamente, porqué puede existir y evolucionar este universo que
vivimos, a partir de un número casi infinito de partículas
fundamentales, casi todas iguales, ya no tiene secretos para esta nueva
teoría unificada CFD.
Una teoría así es posible, porque la
materia evoluciona desde un mismo tipo de partícula con una serie de
características que no cambian en lo fundamental y por tanto, sigue un
proceso evolutivo desde lo más simple, a lo más complejo, transmitiendo
todo el carácter inicial en ese camino y enriqueciéndose en complejidad
física y metafísica continuamente.
Por tanto, esta teoria que debe de ser única, puede justificar cualquier fenómeno de la materia, de la vida y del universo.
¿Y porqué sabemos que es correcta o auténtica?
Pues
muy sencillo, porque se aplica hasta ahora con éxito, después de nueve
años de trabajos científicos, para justificar cualquier fenómeno de la
materia, del ambiente, de la luz, de la gravitación, de la energía o de
cualquier otra cosa, mediante modelos matemáticos que tienen su raíz en
el modelo general.
Por tanto, no es válida, ninguna
justificación de esos fenómenos, con ecuaciones matemáticas aisladas,
sacadas de un cajón trasnochado sin más y sin coherencia matemática con
el resto, porque con toda probabilidad, será solo aproximada,
incompleta o errónea.
Debe justificar todos lo fenómenos físicos
y metafísicos de la materia, desde la gravitación, hasta el color
blanco de la espuma del agua nocturna de mar, o desde el funcionamiento
del Sol y de las estrellas, hasta el porque del color azul del cielo, o
desde la mal expresada expansión acelerada del universo, hasta el
radiómetro solar, o desde la radiación de fondo cósmica, hasta el
astillamiento de protones, neutros y demás partículas.
Pero una
teoría así, exactamente igual que la realidad, también debe de
justificar la vida y su comportamiento en el sistema, e incluso,
predecir el comportamiento futuro de la misma.
¿Y como es
posible justificar, que de la materia inerte surgiera la vida con
inteligencia y memoria y además, de forma irrepetible en el
laboratorio, si son dos cosas aparentemente contradictorias?
Esto
demuestra, que las partículas fundamentales, las que componen el resto
de las elementales, son más importantes de lo que creíamos y tienen
igualmente en su esencia, cónido o masa, características físicas y
metafísicas de lógica de funcionamiento y por tanto de conocimiento,
que son eternas y que no son simples corpúsculos muertos como se creía,
como todavía hoy se denomina a los mismos fotones por ejemplo.
Si
alguien puede explicar porque muchos átomos de hierro, unos pocos de
carbono y algunos menos de otros metales, combinados adecuadamente,
siempre de la misma manera, dan como resultado el buen acero, con las
misma características de elasticidad, resistencia y dureza, fácilmente
tendrá la respuesta a la anterior pregunta, que se contestaría por si
sola.
Pero cuidado, porque si ese alguien no es observador y
no tiene en cuenta el ambiente y sus características, desde las
gravitacionales, hasta la humedad por ejemplo o el delicado proceso de
combinación, fusión y enfriamiento en tiempos adecuados, nunca llegaría
a obtenerlo, como pasaba en el medioevo, donde eran famosas las espadas
de Toledo, por ser mejores y más duras que las demás. Con la
vida sencilla pasa lo mismo, pero el margen de la influencia de los
factores externos es mucho más exigente, estricta y limitada y de ahí
su irrepetibilidad aparente. Pues valores ya pasados como los de la
gravitación planetaria o la temperatura media atmosférica, de hace
cientos de miles de años ya no volverán, porque no pueden repetirse en
este proceso evolutivo que se rige por modelización matemática.
Les
recuerdo, aplicando esta teoría unificada CFD, que el valor de la
gravedad en el planeta Tierra, está constantemente disminuyendo en
función de la pérdida de energía interna de sus átomos y por tanto, en
el origen de la vida sobre ella, su valor podría ser más del doble que
el actual.
Y lo mismo está pasando con su temperatura media
atmosférica, que está subiendo en consonancia con el mayor aumento de
energía que emite el Sol al exterior, desde el origen de la formación
del sistema solar. (1)
Y para que exista la vida más compleja,
pasa lo mismo, pues primero debe de prosperar la más sencilla y si ésta
no lo puede hacer porque las condiciones ambientales no sean las
óptimas, no evolucionará y terminará extinguiéndose, como ha podido
ocurrir en esos planetas próximos en el inicio del sistema solar, como
Marte y otros por ejemplo, o como en los millones de planetas similares
existentes en el universo.
Se demuestra, que la vida compleja
como la de los homínidos en este universo material, donde es necesario
un paraíso en forma de planeta Tierra como mínimo, dentro de un sistema
solar inhóspito, compuesto por planetas desiertos como Marte, es un
hecho de probabilidad matemática casi cero, menor de 1∙10-13
lo que, en un mundo improvisado y casual, solo material y sin diseño
perfecto evolutivo bajo modelización matemática, sería imposible su
existencia.
Y es por esto, aunque solo sea relatado a nivel de
ejemplo, que existen en el universo no menos de 1∙1013
sistemas solares, para que al menos en uno de ellos pueda darse bajo
modelización matemática, ese único paraíso por lo menos.
Esto
solo es posible, si todo es un diseño perfecto, completo de las
herramientas físicas y metafísicas necesarias para evolucionar
adecuadamente, como han podido ser para la humanidad, todas esas
religiones que aportaron un poco de espiritualidad y refinamiento,
aunque fuese con coacción y con creencias falsas, a un mundo primitivo
y casi bestial, sumido en la obligada ignorancia por falta de
conocimiento y de evolución.
FCO MORENO MECO (1) Ingeniero, Científico e Investigador de la Materia y la Energía
|