Curiosa película en su formato, no es cine al 100% ni tampoco teatro, siendo ambas cosas a la vez. Pero no sólo sería interesante verla por su particular formato, su guión corrosivo y ácido es la razón más contundente para ver un film cañero que retrata a la realidad humana tal y como es. Un pecado de principio a fin.
(A.S.I.)
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