Infierno

(Sólo para condenados)

27 de Noviembre, 2006


LA PUERTA POR FAVOR

Publicado el 27 de Noviembre, 2006, 20:29. en General.
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          Hoy me desperté con ganas de cerrar todas las puertas, la de la entrada principal (mi vida), la del pasillo (mis amigos), la de la alcoba (mi amante). Porque quiero estar sola, porque quiero pensar sin interferencias, porque quiero volverme del revés sin testigos y también porque me da la gana. Así, egoístamente, sin contemplaciones, sin análisis, como si estuviera sola en el universo. Y todo porque tengo una necesidad imperiosa  de capturar las huellas de tus manos en mi piel, el sabor de tus besos en mis labios, la luz de tu mirada en mis pupilas, el calor de tu cuerpo entre mis piernas, el olor de tu piel en el vaho de mi aliento y para ello recurro al jabón y al guante de crin, al agua caliente resbalando por mi cuerpo que se desangra de tanto restregar, ahí, por la bañera van caracoleando los pedazos de mis brazos empapados en tu olor, mis pechos destrozados al desprenderse las huellas que tus manos dibujaron por tanto tiempo, los manojos de cabellos donde antes solías esconder tu rostro. Poco a poco la bañera se va llenando de ti y de mi, poco a poco los despojos se van yendo por el orificio negro para perderse en las imundicias de la ciudad, poco a poco todo lo que fuimos se va por el vertedero a buscar nuevos cauces, y yo los encontraré después, los capturaré cuando ya estén contaminados de humanidad, sólo así podré tenerte definitivamente e involucrarte a ese algo que no son mis extremidades, ni mi piel, ni mis cabellos, ni mi rostro, ni mis pechos, ni mis caderas, ni mi sexo sino ese tramo ínfimo de mi ser que conserva tu sabor.

          Entonces miro la cortina  del baño y pienso que necesita también algo de jabón y cepillo, pero ese es un pensamiento fugaz, detrás de él o delante no sé muy bien, están las puertas, las puertas cerradas de mi vida y me alegro de que estén así, de que tengan doble llave y se hayan vuelto impenetrables... es la única forma que tengo de presentir algo de invulnerabilidad en mi vida.

          Mañana, mañana cuando abra los ojos empezaré también a abrirlas, pero hoy, por favor dejarme cerrar la puerta.

 Gladys Fuentes