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A Patxi Acevedo
Repleta
de locos iluminados,
la noche revienta
de su preñez,
de genios;
¿ Cuantas estrellas se
vestirían de gala
para alumbrar
a su paso
las tinieblas?
Por los rincones,
se va quedando
su carga,
vomitada entre colores.
¿ Cuantos pinceles harían
falta
para vestir
con su sangre
las palabras?
Por los caminos,
se van perdiendo
las sombras,
dejando nacer
el alba.
¿ Cuantas mañanas harían
falta
para pintar
con las sombras
su figura?
Posvale
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