Infierno

(Sólo para condenados)

Empiezo… Caigo y me levanto una vez más…

Publicado el 20 de Marzo, 2006, 10:47. en Relatos variados.
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Cada situación que se vive es solo un momento, nosotros somos los que quedamos para la realidad actual... somos un sin fin de descubrir… somos tan insólitos y tan impredecibles… a veces nos enredamos en la oscuridad de nuestra mente por lo que no queremos ver, debemos abrir nuestro pasado, reconciliarnos con lo que dejamos atrás sin concluir por la costumbre de avanzar sin retroceder… "yo también sueño"… pero sueño lo que puedo alcanzar y palpar con mi vida, mis manos y el destino que yo mismo me creo, acompañado del que involuntariamente nos toca vivir. He sido muy afortunado, tengo unos amigos y amigas increíbles… una hija que se que está bien y me lleva en su diario vivir… una madre inigualable, un padre ejemplar… unos seres "muy especiales" que ellos solo saben que son parte importante en mi vida… he sido siempre un héroe implacable y difícil de derribar, no me lo permito… aunque pierda credibilidad… no!!!... ahora comprendo las cosas de un punto de vista más claro y más amplio, ilimito mis deseos y mis ganas de dar y recibir… dar tanto, a veces no te sirve… entonces dejo las sobras del presente en mis días… y vuelvo atrás… a ese mundo que me extrañaba y me recordaba tanto… que por querer salvar los momentos, abandoné. Cuando me duerma me prometo jamás volver a soñarte… y no es por ti… si no por respeto a mí.

Antes fui tan feliz con el presente que vivía, pero engañado… ya era hora que despertara… que me diera cuenta quién soy, cuánto valgo y cuánto me aman y me necesita el mundo entero para compartir mi risa… mi personalidad y mi encanto.

Es y era sólo un motivo… sólo un escape a no sentir nostalgia por el pasado… el que haya estado en trance por aceptar lo que jamás quise para mí… (Es cierto que quise y me quieren y lo harán por toda una eternidad)… sé lo que siembro y la huella que dejo en días atrás es tan grande que será imposible que me olviden, lo sé.

Parezco un egocéntrico, jajajaaa… pues sí lo soy... pero bien calmadito por la vida, por el pasado y el presente que será tu mañana, mi mañana… un futuro rico, exquisito y libre de expresión… ¿cierto?

 

Siempre te seguiré… siempre me encontraré a mí mismo… eso me lo digo a diario… y da resultado… inténtalo y ya verás!!!

 

El silencio que presentaba tu personalidad frente 
a mis ojos era más reconfortante a este silencio sin
 tu adorada e inútil presencia. Desde que mi mundo, 
que sale al mundo por mis pupilas, 
se apagó en tu mirada,
 comencé a fluir esta experiencia
 de todas las religiones juntas 
a la vez, siendo así... niños en el amor.

 

En los años experimentados he aprendido que existe 
un común determinador entre un cuerpo y otro 
en una noche de gala. Pues bien, ¡ya no te deseo! 
¿Has visto a animales haciendo el amor?, 
¿O ya olvidaste cómo dejaste caer tus garras sobre 
esta presa que no supiste desmenuzar?... ya vez,
 aún estoy vivo y hoy soy yo ese águila que en 
la oscuridad del cuarto soy y traigo marcas en 
el pecho en busca de un ungüento a cicatrices que
 poco a poco se van.
 

Yo no tenía un anhelo, me volví un poco ciego

en un mundo que no quería ver, en un mundo tan vacío

donde no quedan emociones porque tú eres estéril

a la hora de amar. No voy a llorar si no "me amas"...

en la distancia de tu sur, y en el desierto de mi norte

yo ahí estaré, aquí me quedaré y por vez primera

te sentiré, descubriré y reconoceré que a pesares...

sólo fuiste un espejismo…

aquél que no debí vivir jamás.

 

¿Que todo terminó?... es triste, más lo fue el adiós 
que aún no nos dijimos, y mañana para ti será 
un día muy triste porque yo comienzo a volar nuevamente,
 porque el sueño de amor que vivíamos tú y yo 
no despierte jamás. Mejor pensaré por ti y 
a los siguientes días tristes, aunque la verdad 
van en mejoría... pediré a las estrellas que te guíen 
en un destino cercano al que yo no quiero frustrar.

 

En mis alegrías de medio día, nace a veces 
una nueva oportunidad en la esperanza de revertir 
lo que cantaremos al duelo de un 
"contar conmigo hasta el final". Será fuego prendido,
 a pesar de que hay millones mejor que tú, 
en la electricidad que nos hacía hervir la piel, 
lo siento,
 tu hora pasó y yo trataré que no quede huella 
en tu veleta, en lo parental de los besos, las caricias, 
los sentimientos y en el error que cometimos en creer 
que éramos lo mejor, al decirnos en fantasía... 
lento, quiero... una vez más.  
Porque cuando alguien llore y tú veas su dolor... 
te acordarás de mí. 
Y en cada inesperada lágrima que derrames, tú… 
pensarás siempre en mí. Más si despiertas con ternura,
 no podrás evitar que durmieras con las caricias que
 muchas veces te di.
 
Mi corazón ha sido maltratado y como una fiera 
que sacó las garras y me dio un zarpazo es en quien 
te convertiste tú, al mirar sobre mi cabeza 
otro horizonte que, por cierto, no te mediste 
porque en todo me mentiste y la verdad aún no sé 
qué te ganaste. Alguien te va a herir el alma,
 así como tú me heriste, posteriormente vendrás a mí
 y bajarás la mirada y tu premio será el consuelo que 
vayas con quién vayas y zarpes donde gustes... 
ahí me verás a mí en tu pasado, en tu presente...
 tus recuerdos de mí, porque yo seré tu futuro incierto 
a consecuencia de un error.
 
Estaré contigo, siempre contigo y 
seré tu guardaespaldas... no me verás, 
pero olerás mi esencia inexistible y
 ahí pensarás ¿qué te ganaste?
Estoy recogiendo las cosas precisas para irme 
a un nuevo horizonte y dejar lo fiel que mi piel 
te ha sido, y si no puedo... por favor,
 mándame con alguien celestial las cosas queridas 
de mi propiedad y las comunes cosas que queden 
tíralas al infinito aire para no verlas jamás.
 Aquí, en esta bolsa llamada "corazón" 
me llevo por ahora el libro de los mil y 
un versos que recité por ti, y lo demás, 
que vuele sin rumbo para que jamás vuelvan 
a mi bolsa, que pronto viene a mi partida.
 
Pero, cuando se acaba el amor... 
los días pasan de largo y los acorto un poco 
con tu recuerdo, y yo me convierto en pasado. 
Recuerdo cosas inútiles, siempre alerta para sentir
 una vez más mi rostro empapado por 
tu persona querida, odiada y desnuda. 
Me sobra espacio, me vuelvo violento y
 quiero ponerme en un muro e incinerarme con 
tu cruel recuerdo... para así lo dulce no sentirlo 
amargo y convencerme que no hay culpables, 
que fue la vida, producto no comercial a mi corazón, 
producto desechado porque nada se puede hacer 
cuando se acaba el amor. Cuando se acaba mi amor… 
el que ya enterré.
 
Es difícil decir lo siento, mas traicionar y
 profanar aquella cama en que hicimos
 la vida pendiente de nuestras emociones frustradas 
en el día de hoy. Tu sonrisa la imagino en otros labios y
 me ligo a tu imagen imborrable por tu alegría 
hecha carcajadas... ahora mis lágrimas 
hacen mi propia piscina y me baño a diario 
en esta historia pasada, sí... tú, 
mi principio y final eres en lo que conmigo 
quiero llevar como un castigo masoquista,
 a renunciar tu sangre ardiente que se apoyó 
en mis venas cuando desesperabas en el deseo de 
creerme tuyo y siempre tuyo. Sin darme cuenta tras 
tus mentiras, me hiciste un favor y entré al amor. 
Me equivoqué, pero rendirme no será mi lema,
 no será derrota... sólo un tropiezo más.