Infierno

(Sólo para condenados)

27 de Octubre, 2005


¿Desastre?

Publicado el 27 de Octubre, 2005, 21:14. en Relatos variados.
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Todo comenzó aquel Miércoles de noviembre del 2005, una macrocumbre mundial había reunido a multitud de jefes de Estado y de Gobierno de la Tierra. Se había celebrado la cumbre en la Ciudad Prohibida de Pekín, bajo unas estrictas medidas de seguridad por parte del Gobierno chino. La diplomacia asiática se había apuntado un tanto muy importante al organizar aquella reunión que duraría hasta el domingo  (prácticamente una semana) ¿el motivo? Pues no era otro que el que recorría de norte a sur y de este a oeste todo el orbe y que ocasionaba lo que se había denominado como "peste aviar". Todo el mundo civilizado y del tercer mundo estaba muy atento a los resultados de esa cumbre. Unos porque comenzaba una enfermedad que los estaba exterminando a marchas forzadas, se barajaba, que en menos de un mes, habían fallecido cincuenta millones de personas; los otros porque la enfermedad la tenían a las puertas de sus lujosas casas, incluso se habían producido víctimas, escasas, pero víctimas al fin y al cabo.

          La vacuna que iba a exterminar la enfermedad, no  sirvió más que para acrecentar la mortandad entre las gentes. Y aquella reunión de "altos vuelos" iba a servir para poner en común todos los trabajos hasta ahora realizados por los diferentes equipos de investigación mundiales.

          Y fue hasta increíblemente productiva esa reunión, por una vez se habían puesto de acuerdos todos los gobiernos y políticos del mundo, más por miedo que por sentirlo realmente. Fuera como fuese, el caso es que, aun con muchos matices, se produjo un comunicado de prensa en el cual se anunciaba la puesta en marcha de una Comisión que evaluaría los avances de todos los centros de investigación y cuya sede sería Sanghai. La cumbre se cerró con una suculenta cena oficial que dio el gobierno chino a todas las delegaciones mundiales, con un fastuoso y delicioso menú, salpicado de todos las delicatessen del momento. Fue una reunión propicia para charlas y encuentros bilaterales de unos países con otros, todo estaba en orden y en su sitio.

          Y llegó el día de la despedida, aquel domingo de noviembre frío, que mostraba su aspecto más tranquilo de un otoño un tanto revuelto. La vida en la Ciudad Prohibida comenzaba muy pronto, a las 6 de la mañana. A las 7 ya había previsto actos, y a las 10 de la mañana comenzaban a salir las delegaciones hacia sus respectivos países. Los teléfonos comenzaron a sonar, pero era curioso, nadie los cogía, era como si el silencio se prolongase. Los servicios secretos de China, junto con los escoltas de las autoridades internacionales, investigaron el silencio tan profundo… Descubriendo para su pasmo que desde Jefes de Estado y de Gobierno a Secretarios de Estado; pasando por ministros, yacían fríos en la cama, inertes… MUERTOS. Increíble, pero cierto, todos habían pasado a mejor vida, aunque ellos no pensarían lo mismo…

          La noticia corrió más que la velocidad de la luz… Todo el mundo pedía explicaciones… ¡Conspiración! Dijeron unos… ¡La guerra mundial! Los más agoreros… Pero una cosa era clara, toda la diplomacia más importante del momento había fallecido, y había que saber el porqué. Médicos forenses, analistas y patólogos de todo el mundo estaban en 48 horas en la Ciudad de Pekín investigando y haciendo análisis a los cuerpos más venerados en su día… Tras una semana de intensos trabajos, se llegó a la conclusión siguiente:

"La causa de la muerte fue una parada cardiaca producida por la ingestión del hígado de un ave (concretamente la Oca), que a su vez fue condimentado con especias que multiplicaron el virus infeccioso, convirtiendo el alimento en un letal veneno"

          Li- Wuan el jefe de los científicos, analistas y forenses, al revisar las autopsias de sus compañeros descubrió algo muy curioso, los cuerpos se descomponían mucho más rápido que los cuerpos de otras personas, afectados por el mismo virus. Y cuanto más grande era la posición social del cuerpo, más corrompidos estaban sus órganos. Li-Wuan lo apuntó como nota de trabajo en una grabadora pequeña, que por cierto no entregó a su jefe más inmediato. Su conclusión fue clara:

"Las enfermedades no afectan por igual a todos los cuerpos, es posible que cuerpo y alma vayan unidos. Teoría a desarrollar."

          Dicho esto, ordenó quemar todos los cadáveres, por cuestiones de prevención y sanidad…


Pisto con Chorizo

Publicado el 27 de Octubre, 2005, 20:45. en Cocina Infernal.
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En una cazuela de barro se pone un trozo de calabaza de 1/2 kilo, si es amarilla mejor, un pimiento rojo troceado, cuatro dientes de ajo, una hoja de laurel, dos patatas a cuadritos y 4 chorizos en trozos de dos centímetros, un tomate picado, aceite de oliva y sal al gusto. Se pone todo a cocer a fuego lento y tapado. Si se seca mucho se añade un vasito de agua, hasta que se cuece y reduce todo el jugo. Una vez servido se pone encima de cada ración  un huevo frito.